06 julio, 2015

Abrazos

Cuando esa noche, al despedirnos, me pidió un abrazo lo miré desconcertada. 
Me acercó hacia él brutalmente y me abrazó.
Me abrazó bien fuerte.
Yo lo rodee apenas con mis brazos, casi rozándolo.
Unos instantes después, casi imperceptible para mi, me agarro la cara con las dos manos y me besó.
Hoy, después de no tenerlo conmigo hace varios días, me arrepiento profundamente de no haberlo abrazado como si el mundo se hubiera acabado segundos después.
Me hubiera gustado tenerlo en mis brazos aunque sea por un instante y hoy poder sentir su cuerpo apoyado al mío, sentir su pecho y mi pecho haciendo presión, sentir su respiración agitada en mi oído.
Hoy lo extraño, no se bien por qué.
No debería extrañarlo.
Lo extraño.
Es tan simple y complejo como eso.


Alma.~

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